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Ver Cómo garantizar la seguridad de la IA y el aprendizaje automático en sistemas integrados

IA en sistemas integrados: segura, inteligente y preparada para el mundo real

La IA y el aprendizaje automático están revolucionando industrias críticas para la seguridad, como la automotriz, la sanitaria y la aeroespacial. Estas tecnologías ofrecen una autonomía y una eficiencia excepcionales, pero integrarlas en sistemas embebidos con recursos limitados, donde la previsibilidad, la precisión y la seguridad son cruciales, puede suponer un gran desafío.

Para mitigar estos desafíos, es fundamental implementar estrategias como la poda de modelos, la congelación de modelos, muchas pruebas y una rigurosa adhesión a los estándares de seguridad funcional como ISO 26262, IEC 62304 y otros estándares de seguridad de apoyo.

Puntos clave

  • La adopción de IA en sistemas integrados está sucediendo ahora, no en un futuro lejano.
  • La seguridad, la previsibilidad y el cumplimiento son los grandes obstáculos que enfrentan los desarrolladores.
  • El hardware especializado, como las NPU y las TPU de borde, está cambiando lo que es posible en los sistemas integrados.
  • Técnicas como la poda de modelos, la cuantificación y la congelación permiten integrar la IA en sistemas integrados.
  • Para garantizar la seguridad al utilizar IA se necesitan medidas de protección, trazabilidad y muchas pruebas.

Por qué la IA está transformando los sistemas integrados

La IA lo está haciendo todo más inteligente. Hace diez años, tu reloj contaba los pasos. Ahora monitoriza tu ritmo cardíaco, detecta arritmias y sabe si estás corriendo, nadando o durmiendo. Las empresas están implementando la IA en dispositivos médicos, coches, sistemas de energía... en todo. En algunas ciudades están apareciendo taxis autónomos aún más inteligentes.

Pero la IA de un monitor de actividad física no se parece en nada a los modelos gigantescos que impulsan herramientas como ChatGPT. La IA integrada implica integrar inteligencia en dispositivos con límites estrictos de espacio, energía y capacidad de procesamiento. Esto no es solo una tendencia: para 2030, se espera que el 70 % de los sistemas integrados estén habilitados para IA. El reto: obtener todos los beneficios de la IA sin desbordar el presupuesto (ni arruinar algo).

Grandes problemas: seguridad, protección, dimensionamiento y hardware

Seguridad y cumplimiento: lo imprescindible

En entornos críticos para la seguridad, un pequeño retraso o imprevisibilidad puede ser catastrófico. El asistente de frenado de un coche, controlado por IA, no puede tomarse un descanso, y si se pierde un milisegundo, podría costar vidas. Desafortunadamente, los modelos de IA no son deterministas: suelen dar respuestas diferentes para la misma entrada, lo cual no es aceptable en sectores regulados como el automotriz o el aeroespacial.

La seguridad es otro problema. Interferir con las entradas para confundir a una IA, como pegar una pegatina en una señal de stop, puede engañar a un modelo, con peligros reales.

Cuestiones de hardware

Algunos chips son mejores que otros para ejecutar IA en el borde. Las NPU integradas en el dispositivo y las TPU en el borde están liderando el camino hacia la IA integrada: más rápida, más económica y con un consumo de energía menor.

Ajuste de los modelos: poda y cuantificación

Las redes neuronales grandes son geniales, pero intenta instalar una en un dispositivo pequeño sin agotar la memoria ni la batería. Dos maneras de mantenerlo todo compacto:

  1. Poda: Tras el entrenamiento, elimine las neuronas y conexiones que apenas hacen nada. Los modelos podados son más pequeños, más rápidos y consumen menos energía. Ejemplo: El rover de Marte de la NASA utilizó un modelo podado para que su hardware limitado funcionara un 30 % más rápido.
  2. Cuantificación: Convierta el modelo de punto flotante de 32 bits a 16 bits, 8 bits o incluso 4 bits para reducir el tamaño, reducir la carga computacional, el uso de memoria y el consumo de energía.

Congelación y previsibilidad del modelo

Una vez que un modelo de IA se entrena, se prueba y pasa todas las verificaciones, queda “congelado”.

  • No más ajustes de último momento.
  • Cada automóvil, avión o dispositivo médico se comportará de la misma manera en la misma situación.
  • A los reguladores les gusta porque saben qué va a pasar a continuación.

Las grandes empresas como Tesla bloquean sus modelos para que los automóviles no inventen nuevos movimientos sobre la marcha y se metan en problemas.

Riesgos, normas y barreras de seguridad

Lograr la seguridad de un sistema de IA no consiste en eliminar todos los riesgos, sino en gestionarlos. Piensa:

  • Verificación formal: Demuestra que tu IA no se volverá rebelde.
  • Simulaciones: Ejecute millones de escenarios antes de que algo salga a la luz (idealmente, literalmente).
  • Redundancia: Tenga clones o IA de respaldo que cuiden las espaldas de los demás.
  • Barandillas: Reglas codificadas que mantienen a la IA dentro de límites establecidos (como no dejar que un automóvil supere un límite de velocidad, sin importar cuán seguro esté el modelo de que está bien).

Debe demostrar su caso de seguridad con documentación, con normas como ISO 26262 para automoción, IEC 62304 para medicina o nuevas directrices como ISO 8800 (para IA automotriz).

Pruebas, trazabilidad y explicabilidad

Todavía es necesario probar exhaustivamente el sistema:

  • Análisis estático y dinámico Detectar defectos funcionales a lo largo del SDLC.
  • Cobertura de código: Asegúrese de que sus casos de prueba hayan probado cada línea de código.
  • Trazabilidad: Vincule todos los requisitos, documente cada cambio y recopile todos los resultados de pruebas para poder mostrarles a los reguladores un registro de auditoría.
  • IA explicable (XAI): Herramientas como SHAP o LIME ayudan a depurar y explicar por qué la IA realizó una llamada, descubriendo su naturaleza de caja negra.

¿Qué es lo próximo para la IA integrada?

El futuro de la IA en sistemas integrados avanza rápidamente:

  • Aprendizaje en el dispositivo: Sin nube, sin demoras: más inteligente, local y privado.
  • El hardware sigue encogiéndose: Los chips a escala nanométrica significan más cerebros en menos espacio.
  • Mejor privacidad y seguridad: Con técnicas como el aprendizaje federado y herramientas de inteligencia artificial para contrarrestar los trucos cibernéticos de próxima generación.
  • La IA ayuda a los ingenieros a construir una IA mejor: Ya no es necesario mirar errores de código durante horas: la IA puede proponer soluciones.

Resumen

La IA está cambiando la capacidad de los sistemas embebidos, pero también plantea un gran número de preguntas sobre seguridad y cumplimiento normativo. Afortunadamente, la poda, la cuantificación, el hardware especializado, la IA explicable y los estrictos estándares de prueba y regulación están creando sistemas seguros y certificables que hacen realidad el uso de la IA en el mundo embebido. El futuro se presenta dinámico e inteligente.